La noche del 3 de marzo las redes sociales se llenaron de comentarios sobre un intenso tiroteo, que incluyó armas de grueso calibre, en los alrededores y el interior de las instalaciones de la Central Nuclear de Zaporiyia, en la ciudad de Enerhodar. El combate provocó gran temor por el peligro de un nuevo desastre nuclear, tal como ocurrió hace 36 años en la cercana Chernóbil o hace 11 años en Fukushima. El profesor Hugo Arellano, del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile, explica por qué no podría generarse una explosión similar a Hiroshima, pero sí contaminación radioactiva en caso de dañarse los reactores.Una transmisión en vivo desde uno de los edificios de la Central Nuclear de Zapoiriyia permitió que anoche miles de personas siguieran en vivo los combates entre soldados rusos y milicias nacionalistas ucranianas en el recinto, que alberga la tercera central nuclear más grande del mundo, después de las de Kashiwazaki-Kariwa y Bruce, y la más grande de Europa.
Los enfrentamientos incluyeron el uso de armas de grueso calibre y desataron un incendio en parte de las instalaciones, lo que generó temor de que pudiera haber una explosión nuclear en la zona. Incluso, el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmitro Kuleba, afirmó que de explotar sería "10 veces más grande que Chernóbil".
Actualmente, las tropas rusas aseguran que ya afianzaron su control sobre la zona, en medio de la invasión que desde hace una semana inició la Federación Rusa en contra de Ucrania. Sin embargo, ello no significa que no puedan haber más combates ¿Existe entonces real riesgo de que haya una explosión nuclear en la central?
El profesor Hugo Arellano, académico del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, explicó que de acuerdo a la información disponible ninguno de los seis reactores de gran potencia que existen, con un rango de potencia de 950 MWe, se encuentra dañado, y que el incendio habría sido en los edificios adyacentes. "La instalación bombardeada es un edificio de entrenamiento y supongo que esa información se irá aclarando con las horas. Sería un edificio de capacitación del personal, que son fundamentales en este tipo de tecnología".
Consultado sobre los temores a que se produzca una gran explosión nuclear, el profesor Arellano detalló que "el combustible para un reactor nuclear es uranio 235, el mismo para las bombas. Pero un reactor actúa con una pureza del orden de 4 o 5 por ciento, mientras que una bomba tiene un enriquecimiento en uranio sobre el 90 por ciento, totalmente diferente, entonces es imposible que ocurra un hongo atómico con un reactor nuclear, hay un factor 20 entre una cosa y la otra, eso es muy importante tenerlo en cuenta".
De todas maneras, el académico aseguró que ello no le resta gravedad a los hechos, ya que de todas maneras podría producir un accidente nuclear de envergadura, como los ocurridos en Fukushima o Chernóbil, "en donde en ambos casos hubo acciones de irresponsabilidad humana en la operación. En el primero, las unidades que debían enfriar el reactor, porque al igual que un auto tienen un radiador que libera calor, quedaron inoperantes por el maremoto y se recalentó y explotó como una olla a presión; mientras que en Chernóbil se llevó el reactor a un régimen de potencia inestable que atrofió los sistemas y generó la explosión".
No obstante, aclaró que esas explosiones fueron a mucha menor escala, y que el daño que pueden producir se relaciona con la radiación que se pudiera liberar hacia las zonas aledañas. "Un reactor nuclear no está diseñado para soportar confrontaciones como las que hemos visto, con cohetes y bombardeos, por lo que estamos hablando de un acto de irresponsabilidad gigantesca", remarcó.
El académico recordó que ya se han vivido accidentes nucleares en condiciones normales, como en el caso de Three Mile Island en Estados Unidos, en 1979, pero que han podido ser controladas. Explicó, además, que en un reactor existe una estructura de contención similar a una cápsula de medicamento, que protege el interior e impide cualquier intercambio con el exterior, y que para que hubiera algún tipo de explosión debería ser vulnerado el sistema de control, los sistemas de refrigeración externos o comprometer la cápsula misma. "Si por casualidad hubiese caído un proyectil en la refrigeración, por ejemplo, estaríamos en un problema similar al de Fukushima. Sería una situación grave".
Finalmente, llamó la atención por la alta dependencia de países europeos -como Alemania- de la importación de elementos como el carbón o el gas ruso, y su altísimo consumo de combustibles fósiles, a diferencia de Francia, que tiene instalaciones nucleares de gran potencia. "Sin embargo, una situación como esta, con disparos y combates en una central, es algo que nunca imaginé. Me impresiona mucho y, por supuesto, que me va a llevar a muchas reflexiones, es algo que hay que pensar hacia el futuro", agregó.Texto: Felipe Ramírez Prensa U. de ChileViernes 4 de marzo de 2022
