Mesa de Salud de la Propuesta de Acuerdo Social (PAS), iniciativa liderada por la Universidad de Chile, estableció cinco pilares básicos que apuntan a cambiar las lógicas con las que funciona el actual sistema. La coordinadora de esta instancia, Cecilia Rodríguez, explica que se debe cambiar el modelo de Estado subsidiario que hoy rige el sistema de salud y generar un sistema universal de salud que cuente con un amplio modelo de gobernanza participativa.La salud estará presente en los temas de contenido que prontamente se comenzarán a discutir en la Convención Constitucional. Existe un amplio consenso, en gran parte de la sociedad, que el actual sistema presenta significativas grietas que deben ser corregidas —al menos en sus principios— a través de la nueva Carta Magna. En este contexto, la Propuesta de Acuerdo Social (PAS), iniciativa liderada por la Universidad de Chile en la que diversos actores sociales, políticos y académicos discutieron sobre 9 grandes temáticas para el país, abordó cómo mejorar nuestro actual sistema de salud.
Las conclusiones de esta instancia en materia de salud son parte del documento "Cien propuestas para el país que queremos: diálogos al alero de la Universidad de Chile (2021)". Los resultados de la Mesa de Salud en este trabajo da cuenta de los principios que deberían entenderse como ejes rectores al momento de abordar la discusión, y que establecen los siguientes puntos: un sistema de salud universal, de enfoque preventivo, participativo e inclusivo; además de digno, que implique el reconocimiento y cuidado de las personas, y corrija aspectos que hoy están en la base del malestar.
El texto plantea que el actual sistema fomenta lo individual por sobre lo público y que, pese a contar con un sistema estatal presente, este se rige por lógicas de capacidad de pago que lo convierten en un sistema desigual. “En términos teóricos, los ciudadanos tienen libertad de elegir entre un seguro público o privado, lo que está consagrado constitucionalmente. No obstante, esto en la práctica está condicionado por su capacidad de pago, lo que termina impactando en la oportunidad y tipo de atención de salud a las que pueden acceder”, se afirma en el documento.
Este diagnóstico se sustenta en cifras que muestran cómo la inversión pública en salud es insuficiente, en comparación a otras regiones: “Según datos de Fonasa, entre las fuentes de financiamiento del sistema de salud, Chile tiene una inversión pública directa financiada mediante impuestos de alrededor de un 32 por ciento; el promedio de la OCDE es alrededor del 70 por ciento”.
En esa línea, el texto apuesta por crear un Seguro Nacional de Salud que termine con la segmentación del actual sistema por ingresos, avanzando hacia un sistema de financiamiento basado en impuestos generales que disminuya el aporte de las personas.
¿Cómo debe quedar garantizada la salud en la Constitución?
Por ello, las propuestas de la Mesa de Salud, coordinadas por la directora ejecutiva de la Fundación Me Muevo, Cecilia Rodríguez, se orientan hacia un giro sustancial en las actuales lógicas a través de las cuales el Estado enfrenta las materias de salud, y que no pasan solamente por asuntos de inversión, sino que también hacia cómo generar una renovada cultura que contenga elementos preventivos y considere la participación ciudadana en la elaboración de políticas de salud.
Rodríguez explica la importancia de abordar esta temática bajo la mirada de cinco grandes ejes o pilares centrales:
“El primer eje apunta a un sistema de salud universal, es decir, que todas las personas puedan tener acceso sin discriminación alguna a servicios integrales de salud, que sean oportunos, de calidad y, también, contenga acceso a medicamentos de calidad, que sean eficaces y accesibles para toda la población. El segundo pilar es que la salud esté centrada en las personas. Hoy se suele centrar en el administrador, y creemos que es fundamental que el sistema se haga con las personas y que, por lo tanto, exista algún tipo de gobernanza participativa sólido. El tercer pilar es contar con un sistema de salud preventivo, es decir, que nuestro sistema no esté solo atento a lo curativo, sino que también se promuevan políticas saludables, reforzando la participación comunitaria, porque claramente la participación es uno de los determinantes sociales de la salud. Y acá es clave es el tema intersectorial. El cuarto pilar es un sistema de cuidados en salud integral. Estamos hablando de una sociedad que cuide, y con eso estamos hablando de todo lo que hoy día es relativo a, por ejemplo, la salud mental o las enfermedades poco comunes, es decir, que la persona pueda recibir la atención, pero también el cuidado que se requiere en cada momento que sea oportuno. El último pilar es que sea un sistema de salud solidario, colectivo y universal, fortaleciendo el seguro público, que permita ir disminuyendo las inequidades que tenemos hoy día cuando se trata del acceso a salud”.
Ahora bien, en torno a cómo estos ejes pueden quedar plasmados en el nuevo texto constitucional, Rodríguez apunta al aseguramiento de un sistema solidario, colectivo y universal. “El punto clave en materia de Constitución es que hoy día la actual Constitución consagra la figura del Estado Subsidiario en materia de salud, entonces no se obliga a que el Estado tenga que garantizar un acceso para todos, sino que simplemente se define la posibilidad de elegir tu sistema. La Constitución tal cual está hoy día refuerza esta salud individual, y cuando hablamos de que unos de los pilares es que sea un sistema solidario, colectivo y universal es que necesitamos que eso quede reflejado en la nueva Constitución”, finaliza.Víctor Hugo Moreno Soza, UChile Constituyente Jueves 19 de agosto de 2021
