La directora del Departamento de Terapia Ocupacional y Ciencia de la Ocupación de la Facultad de Medicina, se refiere el desarrollo de esta disciplina en el mundo como un efectivo elemento potenciador del bienestar que hace dialogar el modelo biomédico y las humanidades.El día 17 de marzo de 1917, en un edificio de la ciudad de Nueva York, se reunía un grupo de personas de diversas áreas para discutir el valor terapéutico de la ocupación. Ese día se fundó la National Society of Promotion of Occupational Therapy (NSPOT), más tarde llamada American Occupational Therapy Association (AOTA) vigente hasta hoy.
Ese fue el nacimiento de la Terapia Ocupacional como herramienta terapéutica para la recuperación, agrupando la medicina, el arte, la ciencia y la creatividad.
A cien años de este hito, diversos aspectos se han transformado y adaptado a las necesidades de cada momento de la historia. Asimismo, ha crecido considerablemente el número de programas formativos que imparten la disciplina, materia en la que en nuestro país, la U. de Chile fue pionera, con 54 años de desarrollo al interior de la Casa de Bello.
La actual directora del Departamento de Terapia Ocupacional y Ciencia de la Ocupación de la Universidad de Chile, Laura Rueda, se refiere al momento en el que se encuentra la Terapia Ocupacional, y como su persistencia ha reafirmado su eficacia y pertinencia. “Celebramos con los cien años el haber llegado hasta acá. Teniendo en cuenta que es una profesión nueva, celebramos haber llegado a un estado de reflexión, de racionalidad, en el que a partir de una práctica, a partir de la ocupación, se obtiene el bienestar y la salud”, reflexiona Rueda.
La emergencia de la Terapia Ocupacional responde a una necesidad de comprender al ser humano como una unidad integral con múltiples variables, más que una unidad meramente biológica. Al respecto, la académica enfatiza en que se trata de “una situación de comprensión bastante interesante en el ámbito de la salud. Todo siempre fue demasiado técnico, buscando instrumentos dados tradicionalmente: el tratamiento, el fármaco, prácticas quirúrgicas para resolver rápidamente. Sin embargo, hace cien años se ve que es necesario también reconocer que el propio ser humano tiene habilidades que, en conjunto, puede significar el restablecimiento de su salud, esas habilidades están centradas en las competencias para hacer cosas”.
Para comprender en mayor medida en que consiste la operatividad de la Terapia Ocupacional, se debe entender que el modelo biomédico aísla factores para explicarse los fenómenos, trabajando de manera muy concreta y muy pragmática. Por su parte, la Terapia Ocupacional apunta a un horizonte de comprensión aún mayor. En la elaboración de ciertas tareas específicas realizadas por las personas, que terminan en una manualidad, la Terapia Ocupacional contempla otros factores, como los lazos afectivos, familiares, sociales, que van mucho más allá de los factores psicomotores o sensoriales. Esto lleva a otro tipo de preguntas y a la vez otro tipo de planteamientos en torno al bienestar humano.
La directora además enfatizó que la carrera de Terapia Ocupacional está abierta a todos las personas que se consideren sensibles a la angustia de otros y quieran trabajar en remediarla. Así también, quien quisiera emprender el camino formativo del Terapeuta Ocupacional, debe ser una persona con un agudo sentido artístico y creativo, y en este sentido argumenta “debe ser una persona que guste de las artes, que vea lo que nadie más ve en el cuadro, que no tenga que dejar de hacer música o poesía por estudiar esta carrera, debe ser integral y absolutamente comprometido.”
Laura Rueda proyecta que la carrera afrontará muchos desafíos por los estilos de vida de una sociedad acelerada y a veces discontinua. “Ahora estamos percibiendo la realidad del mundo contemporáneo. ¿Cómo nos enfrentamos al mundo de la individualidad?, ¿como vamos a hablar de lo social que era nuestro gran modelo cuando estamos en un mundo que exige individualidad? Esto nos quita el tiempo para la sociabilidad, no tenemos el tiempo para hacer todo lo que teóricamente pensamos, tenemos que actuar con las mejores herramientas en el momento preciso y rápido. A eso apuntamos, a mejorar y enriquecernos como disciplina y como instrumento para el bienestar humano”.
Es por ello que este programa académico atiende a las transformaciones sociales reales y atingentes comprometiendo a la nueva generación de profesionales para el futuro.Comunicaciones Terapia OcupacionalLunes 3 de julio de 2017
