Uno de cada 10 liceos tuvo un mejoramiento sostenido entre 2001 y 2014

Este es uno de los hallazgos del estudio que se presenta en el libro "El Liceo en Tiempos Turbulentos ¿Cómo ha cambiado la educación media chilena?", obra del Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile (CIAE) y LIDERES EDUCATIVOS. La publicación fue presentada ayer en la Casa Central de nuestro plantel.Chile ha logrado una cobertura generalizada de la educación media, pero ésta sigue siendo, en promedio, de baja calidad. En el periodo entre 2001 y 2014, sólo uno de cada 10 de liceos del país tuvo un mejoramiento sostenido en su desempeño, situación que afecta en mayor medida a los liceos más vulnerables, de la educación municipal y técnico-profesionales: sólo el 6,9 por ciento de los liceos con estudiantes de menos recursos, el 8 por ciento de los liceos municipales y el 7,5 por ciento de los liceos técnico profesionales, mejoró sostenidamente en la década.
Este es uno de los hallazgos del estudio que se presenta en el libro “El liceo en tiempos turbulentos. ¿Cómo ha cambiado la educación media chilena?”, obra del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE), perteneciente al Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, Líderes Educativos y LOM Ediciones. El trabajo buscó identificar y entregar evidencia sobre cómo algunos establecimientos de educación media en el país han mejorado su capacidad para ofrecer más y mejores oportunidades de aprendizaje a sus alumnos, en diferentes contextos sociales e institucionales.
El libro analiza el desempeño de todos los establecimientos con enseñanza media del país para los cuales había datos entre 2001 y 2014, a partir de diferentes indicadores educativos, como el promedio en las pruebas SIMCE de 2º medio, el porcentaje de estudiantes que superaron el nivel suficiente, la variación interna de resultados en el colegio y el efecto establecimiento, además de la tasa anual de repitencia y retención de los estudiantes de todo este nivel educativo. También se analizaron en profundidad los casos de 12 establecimientos que tuvieron mejoras sostenidas.
El libro concluye que el mejoramiento de los liceos en Chile es acotado y parece insuficiente para producir la educación secundaria que los jóvenes requieren para enfrentar los desafíos de la sociedad contemporánea y ser actores protagónicos en su transformación. Agrega que los liceos estudiados han realizado importantes cambios institucionales y curriculares; instalado innovaciones basadas en el trabajo colectivo docente; enriquecido la enseñanza tradicional e incorporado nuevas metodologías, especialmente en talleres extra-curriculares; y buscado formas acogedoras para relacionarse con sus estudiantes, abordando sus problemáticas juveniles y apoyarlos en su desarrollo psicosocial. Sin embargo, el libro también muestra los límites de esos esfuerzos basados en el énfasis de la competencia de mercado y las pruebas estandarizadas, y una política educacional que ha dificultado la innovación, debilitado el profesionalismo docente y empobrecido la formación de los estudiantes.
El libro, coeditado por Cristián Bellei, Mariana Contreras, Juan Pablo Valenzuela y Xavier Vanni, fue presentado el martes 10 de marzo en la Casa Central de la Universidad de Chile, ante un centenar de personas y en una ceremonia que fue presidida por la directora del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, al cual te pertenece el CIAE, Alejandra Mizala; y por la gerente general de LOM Ediciones, Silvia Aguilera. El libro fue presentada por Mariana Contreras y los comentarios estuvieron a cargo de un panel compuesto por Guillermina Tiramonti, investigadora de FLACSO, Argentina; Manuel Valdés, inspector general del Liceo Industrial Ingeniero Ricardo Fenner Ruedi de La Unión; Víctor Reyes, director del Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente de San Nicolás; y María Alejandra Grebe, directora de Educación Pública de Chile.
Sobre el libro
La obra es resultado de un estudio que tuvo dos partes: en la primera se analizó el desempeño de los establecimientos con enseñanza media a través de un Índice de Desempeño Educativo (IDE). Éste se construyó a partir de diferentes indicadores de resultados educativos, como el promedio en las pruebas SIMCE de 2º medio, el porcentaje de estudiantes que superaron el nivel suficiente, la variación interna de resultados en el colegio y el efecto establecimiento, además de la tasa anual de repitencia y retención de los estudiantes de todo este nivel educativo.
La segunda parte consistió en el estudio de 12 casos en profundidad de liceos (9 municipales y 3 particular subvencionados, incluyendo 7 científico-humanista, 4 técnico-profesionales y uno polivalente) que tuvieron mejoras sostenidas en el periodo y que cumplían con ciertos requisitos, como no seleccionar, que sostuvieran o mejoraran su matrícula, adecuados logros en sus indicadores de desarrollo personal y que fueran heterogéneos en el nivel socioeconómico de sus estudiantes –aunque se priorizó el estudio de liceos vulnerables-, modalidad de enseñanza y ubicación geográfica, de manera de comprender los factores, procesos y condiciones que explican sus trayectorias de mejoramiento sostenido.
Para construir el IDE, se analizaron 2.122 liceos para los cuales había datos disponibles para el periodo de 2001 a 2014 (el 71 por ciento del total de establecimientos con enseñanza secundaria del país). Los resultados indicaron que a nivel general “el desempeño de la educación secundaria no cambió en el periodo”: el 23 por ciento de los establecimientos mostró un incremento o se mantuvo en niveles altos de desempeño, mientras el 33 por ciento disminuyó o se mantuvo en niveles muy bajos de logro en el mismo periodo. Los datos mostraron una alta polarización, incluso al interior del sistema financiado mediante recursos del Estado, dado que el deterioro en el desempeño se observó en el 49,9 por ciento de los liceos municipales y en el 27,1 por ciento de los privados subvencionados.
Además, se encontró que sólo el 10,9 por ciento de los establecimientos del país, con información para el periodo (232 en total), mostró una mejora sostenida (es decir, evidenció un aumento significativo del desempeño en el IDE en al menos dos o tres períodos sin retrocesos significativos o con retroceso sólo al inicio del período), y sólo el 2,3 por ciento mantuvo un alto desempeño a lo largo del período, siendo aún más inusual este mejoramiento sostenido entre los liceos municipales (8,0 por ciento), técnico-profesionales (7,5 por ciento) o de nivel socioeconómico bajo (6,9 por ciento).
Liceos que mejoran
A través de entrevistas a docentes y directivos, de observaciones y revisión documental, el libro rescata los esfuerzos y estrategias que han implementado los actores de doce liceos que han experimentado mejoras sostenidas en la década. Entre las conclusiones, los autores afirman que “la mayoría de los liceos estudiados ha emprendido reestructuraciones institucionales, cambios mayores en la configuración de su proyecto educativo institucional, como parte medular de sus procesos de mejoramiento” y que esos cambios han sido a nivel estructural, tales como hacerse mixtos o unirse a una escuela básica, y de procesos, como la normalización de la convivencia, que se da de un modo más gradual.
El estudio también muestra que los liceos han emprendido estos cambios de un modo autónomo y solitario: “Es notable la relativa baja presencia de políticas de mejoramiento educacional específicas de enseñanza media en este período”, concluye. Por otra parte, el trabajo encontró que la cultura profesional docente es el gran capital para impulsar cambios sustantivos en los liceos, lo que supone, entre otros temas, constituir equipos docentes estables y comprometidos. En ese sentido, se concluye que un aspecto clave para una cultura profesional docente potente y colaborativa ha sido el desarrollo de los departamentos de asignaturas.
Respecto a la convivencia y la cultura juvenil, el estudio encontró que, pese a que en general los liceos han incorporado débilmente las culturas juveniles, los establecimientos estudiados han logrado motivar a los estudiantes con sus procesos educacionales y ninguno enfrenta situaciones críticas de conflictividad, violencia, o apatía entre los jóvenes. Esto, se indica, es fruto de un intenso trabajo muldimensional, que incluye escuchar las demandas de los estudiantes, involucrarlos en la comunidad, ofrecerles una enseñanza desafiante y oportunidades diversas de formación regular y complementaria, entre otros aspectos.Texto: Comunicaciones CIAE Uchile. Miércoles 11 de marzo de 2020