"Sin la Ley de Protección al Empleo la situación sería mucho peor"

Este 6 de octubre se termina la vigencia de la Ley de Protección al Empleo que permitió la suspensión de contratos laborales, una herramienta creada el año pasado para intentar contener los efectos de la crisis sanitaria sobre la economía. Lorena Flores, directora del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, analiza el grado de éxito que tuvo esta medida, sus defectos, y los desafíos pendientes en nuestro país en materia de empleo.A más de un año y medio del inicio de la emergencia sanitaria, este miércoles 6 de octubre terminó su vigencia la Ley de Protección al Empleo que, en el caso de la suspensión de contrato, mantendrá su vigencia para la reducción temporal de jornada hasta el 31 de diciembre de este año. De esta manera, concluye una medida impulsada para contener el impacto de la pandemia en la economía chilena que benefició a más de 900 mil personas en este período.
Aprobada a comienzos de la crisis provocada por la llegada del COVID-19, esta ley buscó específicamente contener los efectos negativos de la pandemia en materia de empleo y entregar certezas a las y los trabajadores en materia de derechos laborales e ingresos. La iniciativa permitió, en definitiva, suspender los contratos, pero mantener las cotizaciones y una remuneración a partir del Seguro de Cesantía.
Consultada sobre si era posible hablar de éxito respecto a la aplicación de la ley, la directora del Centro de Microdatos de la U. de Chile, Lorena Flores, explicó que "a mi parecer fue exitosa. Fue una buena idea haber suspendido los contratos porque, tomando en consideración la cantidad de gente que la utilizó, habrías tenido mucha más gente desempleada, y si bien no tenían el salario completo, ya que recibían un monto proporcional que iba disminuyendo, seguían recibiendo las cotizaciones, por lo que si alguien se enfermó estaba cubierto en la salud, lo mismo con las cotizaciones a los seguros de sobrevivencia, invalidez y las AFP".
En ese sentido, la directora Flores aseguró que "sin la Ley de Protección al Empleo la situación actual sería mucho peor, porque habría habido muchos más despidos durante esta crisis, ya que los empleadores que recurrieron a ella habrían tenido que despedir, entonces desde un comienzo tuvimos menos gente desempleada".
¿Qué pasa con los recursos del Seguro de Cesantía que utilizaron los trabajadores que se vieron afectados por la ley?
Ahí hay una deficiencia, porque cuando se utilizó la ley los trabajadores y trabajadoras tenían que usar su cuenta individual. Hay que recordar que el Seguro de Cesantía tiene una cuenta individual, que es lo que tiene cada persona, y además existe el Fondo de Cesantía Solidario tripartito. Pero en esta ley los fondos se sacaron en primera instancia de la primera y, por lo tanto, lo que gastaron los trabajadores fue de sus propias cuentas, y el gobierno dijo bueno si se acaban pasamos al solidario, sin embargo el fondo tampoco se vio afectado porque el gobierno puso recursos extraordinarios para que no se vaciara. 
A mí en lo personal no me gustó que las personas debieran recurrir a sus ahorros en ves de utilizar el otro fondo, además hay que pensar que el fondo solidario se sigue acumulando porque tiene recursos enormes, ni siquiera esta pandemia le pegó tan fuerte como para debilitarlo.
¿Y quienes se gastaron sus recursos pueden recurrir al otro fondo ahora?
Lo que pasa es que hay que tener en cuenta que el Fondo de Cesantía Solidario se activa de manera diferente, porque solo puedo acceder si mi despido tiene que ver con algunos artículos específicos del Código del Trabajo, como -por ejemplo- ante necesidad de la empresa. En cambio, si renuncio no puedo acudir a él, pero sí sacar mi cuenta individual, y además hay que cumplir con cierta cantidad de cotizaciones previas para poder acceder.
En este sentido, la cuenta individual es mucho más flexible, pero el Fondo de Cesantía Solidario permite que cuando la gente no tiene suficientes recursos puede acceder al otro, esa es la garantía que ofrece.
¿Cómo cree que será el panorama ahora en materia de empleo?
Creo que hay que ser optimistas. Con la pandemia más controlada y la vacunación consolidada, pienso que lo primero que va a ocurrir es que las personas van a salir a buscar empleo, entonces se espera que los inactivos -por ejemplo- vuelvan al mercado laboral. Esto es bueno, pero también va a hacer que aumente la tasa de desempleo, porque hablamos de personas que al no estar buscando trabajo no figuran como desempleados, sino como inactivos. De todas maneras, este indicador -la tasa de desempleo- creo que precisamente por esto no ha estado sirviendo mucho actualmente y con esta nueva situación va a tener nuevamente trascendencia.
Después, hay ciertas medidas que son importantes para incentivar que esto suceda, como el Subsidio Laboral o "IFE Laboral", que es un bono que llega a manos de los trabajadores cuando encuentran un empleo y complementa el salario, es un incentivo que se pone para que la gente pueda buscar empleo. Esto, sumado a que el fin de la Ley de Protección al Empleo hará que estas personas dejen de recibir fondos y cotizaciones, seguramente hará que se reincorporen. 
Entonces van a haber varias fuerzas: por un lado habrá más gente buscando empleo, por lo que aumentará la tasa de desempleo, pero la economía también tiene más necesidad de trabajadores, entonces podríamos pensar que la situación va a mejorar, aunque haya un mayor desempleo estabilizado durante un tiempo.
De acuerdo al último Informe de Política Monetaria del Banco Central, la baja del empleo ha afectado especialmente a las mujeres, muchas de las cuales no están buscando trabajo ¿cómo podría incentivarse su reincorporación?
Una medida indispensable es que los colegios abran de manera continua, porque que estén una semana en clases y otra semana por medios online impide a las mujeres tener estabilidad y poder comprometerse con un trabajo o teletrabajar. Esa es una política base.
Después se pueden pensar políticas más especificas: aún hay problemas con salas cunas y respecto a qué mujeres tienen acceso y quiénes no, hay que poner hincapié para avanzar en esto. Además, es probable que nos quedemos con los incentivos para la mujer, porque que hayan tenido la participación laboral que tenían antes de la pandemia fue producto de muchas políticas públicas implementadas por varios gobiernos, y es posible que eso se pierda en alguna medida, y tenemos que generar incentivos para que vuelvan a buscar empleos.
¿Qué otros desafíos deberá enfrentar nuestro país para recuperar el empleo en el futuro?
Creo que van a quedar varios desafíos, pero hay uno que me preocupa especialmente, y es respecto a las personas que quedarán desempleados de manera más permanente. Lo que requiere Chile, y que no hemos sido capaces de abordar, es una política de reconversión y capacitación realmente efectiva, y para eso se tiene que ver lo que necesita el mercado laboral y preparar a las personas para esos trabajos que serán más demandados.
Porque hoy si las personas se capacitan lo hacen en lo que quieren, lo que les gusta, pero no sabemos si son trabajos rentables, si seguirán existiendo, si ganan buen salario o si tienen estabilidad laboral. Todo eso es un set de información que no tenemos en Chile y que necesitamos. El mercado va -por ejemplo- hacia el desarrollo de energía limpia, entonces vamos a preparar a trabajadores en esa área, se trata de una orientación para que empleadores y trabajadores puedan tener claro hacia donde vamos como país para que no tengamos muchas personas desempleadas por tiempos muy prolongados.Texto: Felipe Ramírez Prensa U. de ChileMiércoles 6 de octubre de 2021