"Este es un muy buen momento para analizar lo que comemos"

Las rutinas de alimentación en este nuevo contexto de pandemia, fueron el eje sobre el que giró la conversación de este mediodía con la nutrióloga y académica de la Facultad de Medicina, Karen Papaprieto, en el marco de una nueva emisión del streaming de la U. de Chile sobre COVID-19. Analizar y ordenar lo que comemos, volver a alimentarnos más naturalmente y probar nuevas estrategias para enfrentar la ansiedad, fueron algunas de las recomendaciones entregadas por la experta para estos días de confinamiento. Cerca de cuarenta minutos, compartió la profesora Karin Papaprieto con quienes se conectaron a una nueva transmisión de Facebook Live, para conversar sobre el COVID-19 y los diversos impactos que tiene la pandemia en nuestra vida cotidiana.
La jefa de la Unidad de Nutrición Intensiva y directora del Centro de Tratamiento Integral de la Obesidad y Enfermedades Metabólicas de nuestro Hospital Clínico, y quien también es la actual Presidenta de la Asociación Chilena de Nutrición Clínica, Obesidad y Metabolismo, comenzó la transmisión comentando cómo el confinamiento y las diversas restricciones que tenemos hoy de movilidad y abastecimiento, pueden impactar en nuestras rutinas de alimentación y en nuestra relación con la comida.
"Esta pandemia nos pilló de sorpresa y los hábitos de alimentación se vieron fuertemente impactados. Por supuesto, estos cambios dependen de la realidad de cada persona, es diferente el caso de las personas que hacen la cuarentena en familia a aquellas que viven solas, o también en el caso de las personas mayores. Hay personas que aumentaron el consumo de alimentos preparados o industrializados, y hay otras que se han acercado a preparar las comidas, cosa que no hacían antes porque sus rutinas se los impedían. La parte de buena del confinamiento es que a muchos les ha dado la posibilidad de interesarse o acercarse por primera vez a preparar sus alimentos, lo cual desde el punto de vista nutricional es una ventaja", señaló la especialista, quien hizo un llamado a sacar provecho de esta inédita circunstancia: "No dejemos pasar esta oportunidad para dedicarnos al cuerpo e implementar nuevas estrategias para cuidarnos, que podamos continuar aplicando cuando regresemos a la normalidad".
Tras estas primeras palabras comenzaron las preguntas del público sobre el tema, sintetizadas a continuación:
¿Debemos cambiar nuestras pautas de alimentación si estamos en aislamiento? ¿Reducir porciones, cambiar horarios, no comer ciertos alimentos o limitarlos?
Desde luego, esto implica una necesidad de poner atención a la forma en que estamos comiendo, el hecho de estar en confinamiento lleva a que la mayor parte de las personas tengan menos actividad física. No nos olvidemos que la alimentación está tremendamente ligada a la parte psicológica, y la primera parte de esta pandemia se acompañó de mucha ansiedad, por no saber qué iba a pasar. Con eso aumentó mucho la ingesta, especialmente de cosas dulces o productos de alto nivel calórico. Además, en estas circunstancias hay muchas personas que perdieron también los ciclos de sueño y vigilia, y por lo tanto, comen en horas que antes no lo hacían.
Es importante entonces que nos preguntemos cómo estamos comiendo y darle al cuerpo una rutina alimentaria. Tenemos que ver cuánto estamos comiendo en el día, tratar de no comer en forma desordenada, y también es un buen momento para descubrir nuevas estrategias de alimentación que antes no hacíamos y que tal vez podemos mantener cuando volvamos a nuestras rutinas.
Todas las sociedades científicas están recomendando volver a una alimentación más natural y disminuir en lo posible la cantidad de alimentos altamente industrializados, que no son buenos para el cuerpo. También es un buen momento para manejar mejor la parte emocional de la alimentación.
Hay personas a las que con la ansiedad le dan ganas de comer cosas azucaradas, ¿qué recomendaciones nos podría dar para reemplazar o disminuir el azúcar?
Lo recomendable es que las personas no traten de reemplazar una necesidad de sabor dulce por un producto endulzado libre de calorías. La persona que tiene gran apetencia por las cosas dulces tiene que tratar de disminuir la frecuencia y cantidad de estos productos, porque aunque sean libres de azúcar o libres de calorías, la persona está igualmente dependiendo de consumir estos productos, y en algún momento en que no pueda conseguirlos va a consumir cualquier cosa dulce que tenga a la mano.
Esa dependencia a lo dulce hay que aprender a manejarla y no con un reemplazante moderno libre de calorías, sino acostumbrar a nuestro cuerpo a no desear tan frecuentemente ni en tanta cantidad las cosas dulces, empezar a regular nuestra naturaleza y a dejar los dulces como algo más ocasional y desde luego a reducir las porciones.
Este es un primer ejercicio que podemos empezar a hacer en el confinamiento. Cuando estoy ansiosa y el cuerpo me pide algo dulce, tratar de canalizar esa actividad en otras actividades para las que a lo mejor ahora tenemos tiempo, escuchar una música que nos haga sentir bien, buscar algo para leer o hacer otra actividad. Y no estoy diciendo que durante la cuarentena esto se vaya a lograr 100 por ciento, porque los cambios conductuales tardan tiempo, pero comenzarlos y empezar a sentir la sensación que estás dominando algo que antes no dominabas o que puedes frenar algo que antes no podías, es un primer paso muy importante.
¿Es recomendable aumentar el consumo de agua para controlar la ansiedad en el confinamiento?
Este es un momento ideal para aprender a tomar agua, porque a la mayoría de las personas no les gusta tomar agua, siendo que es lo más natural para nuestro cuerpo.
Debemos volver a tomar agua y explorar las aguas con sabores naturales, las aguas con hierbas, por ejemplo, o con un poco de limón, también el té. Esto nos puede servir para dejar de picar otros alimentos. La confusión entre el hambre y la ansiedad es muy frecuente, entonces, este es un momento para poder identificarlo, y también para volver a tomar agua, que además nos sirve para la piel y para la función cerebral.
En este período de aislamiento, el café y el mate son muy consumidos para tratar de activarnos, ¿es recomendable su consumo? ¿Hay algunas guías especiales para su consumo?
El café es bueno, pero consumido en exceso puede traer molestias digestivas y en algunas personas insomnio. Además, a algunas personas el café les exacerba también la ansiedad, por lo tanto tenemos que tratar de mantener el consumo de café en una cantidad limitada. Aquí también podemos fraccionar su consumo en tazas más pequeñas, por ejemplo. Lo mismo con el mate, que teniendo buenas propiedades antioxidantes, también puede resultar irritante. Por lo tanto, para los grandes tomadores de mate, la recomendación sería consumirlo más diluido.
Si ya estaba con sobrepeso u obesidad, ¿es este un buen momento para empezar una dieta?
Es un buen momento para preparar el inicio de una dieta. No es momento para hacer dietas rápidas súper estresantes, porque el estrés ambiental ya es suficiente. Una persona que tiene sobrepeso, en este momento debe empezar a hacer el análisis de qué cosas son las que las estresan y le llevan comer.
Se ha probado que si llevamos un registro alimentario de todo lo que vamos comiendo en el día, por ejemplo, es una herramienta útil para identificar por qué comemos. Y este es un muy buen momento para analizar lo que comemos y ordenar la alimentación. No hay que pensar en dietas, sino que ver con más perspectiva y más análisis qué estamos comiendo y qué necesitamos comer. También qué nos falta para tener el óptimo de alimentación.
En el caso que nos cueste mucho controlar la ansiedad, ¿qué conviene que las personas coman que no le haga tanto daño a la salud?
Es recomendable aumentar el consumo de verduras, la ingesta de agua, no de bebidas dulces aunque sean libres de calorías, porque las bebidas dulces aunque sean libres de calorías le producen a la mente el deseo permanente de más dulce. Hay verduras deshidratadas también o aumentar el consumo de legumbres. Otra recomendación es ir fraccionando las porciones en pequeñas cantidades. Y nuevamente: llevar un registro, escribir lo que nos va pasando y eso seguramente le va a ayudar a descubrir alternativas a los momentos de ansiedad.
¿Debemos aumentar el ejercicio en casa si es que estamos en aislamiento?
Idealmente debemos intentar mejorar el ejercicio que hacemos en casa, por lo menos para tratar de igualar lo que nos movíamos antes. Hay muchas rutinas que se están publicando para hacer en casa, diseñadas para espacios muy pequeños. La idea no es bajar de peso haciendo ejercicio ahora porque eso lo va a frustrar, eso requiere mucho tiempo y debe ser muy intenso, pero desde luego aumentar la actividad física, porque además les vas a servir también para mejorar la inmunidad y para disminuir la ansiedad.
En el caso de los niños, ¿hay recomendaciones específicas para su alimentación en este período?
En el caso de los niños hay que tratar de no aumentar la cantidad de colaciones, ni comidas altamente industrializadas. Es muy importante no tratar de calmar la ansiedad que puedan tener las y los niños con comida. Los niños también han disminuido su actividad física y ellos también perciben el estrés y la preocupación de los adultos, y si relacionan esos tipos de alimentos con calmar la ansiedad, puede tener consecuencias terribles. Eso entrega una señal equívoca para la formación de esos niños.
En el caso de los adultos mayores que no tienen como cocinar, ¿es recomendable algún tipo de suplemento alimenticio en este periodo?
Sí, en este momento los adultos mayores que tengan dificultad para preparar sus alimentos o que les lleven sus alimentos, es una idea.
Si estaba en tratamiento para bajar de peso y desde que empezó la pandemia me han suspendido los controles, ¿qué se recomienda para seguir? ¿Hay especialistas que estén atendiendo a través de telemedicina?
En el Hospital Clínico de la U. de Chile tenemos telemedicina. También para nuestros pacientes en control en la Unidad de Nutrición hemos establecido un correo electrónico a través del cual nos estamos comunicando con ellos. Probablemente cualquier persona que esté en tratamiento va a tener una forma de contactar a sus tratantes, pero en líneas generales es que el hábito alimentario que se les había recomendado en este tratamiento, sea continuada.
¿Pueden los alimentos transmitir el virus? ¿Qué medidas de prevención debemos tomar al momento de comprar alimentos y almacenarlos en la casa?
Los alimentos no transmiten el virus, pero pueden estar contaminados si cayeron sobre ellos gotitas de alguien que tiene el virus y está contagiando, y el problema ahí es su manipulación. Lo más importante es que las personas se laven constantemente las manos, y lo hagan antes y después de traer los alimentos a sus casas. Los que vienen envueltos es mejor limpiarlos con un paño con agua y jabón, y también es importante el lavado de frutas y verduras.
¿Qué recomendaciones podemos tomar con los alimentos preparados que compramos por delivery? ¿Hay alguna forma de aumentar su higiene?
Debemos limpiar el contenedor externo, y si podemos extraer el alimento del envase, mejor, la idea es manipular lo menos posible el contenedor de los productos.
¿Existen alimentos o productos recomendados para fortalecer nuestro sistema inmune que nos puedan ayudar a enfrentar mejor el COVID-19 si nos llegamos a contagiar?
No hay un alimento o grupo de alimentos que vaya a curar la enfermedad, y tampoco que sean parte del tratamiento de la enfermedad. El COVID-19 es una enfermedad que genera mucha inflamación, y desde luego el cuerpo necesita herramientas para defenderse de esta inflamación, dentro de la cuales es importante consumir proteínas adecuadas para generar anticuerpos y también productos que tengan antioxidantes.
Es importante entonces consumir proteínas, entre las que se incluyen las legumbres, los lácteos, los pescados que además tienen Omega 3, y por otra parte, consumir vitaminas, que encontramos en las verduras y las frutas. La recomendación en estos momentos es además no comer o disminuir los alimentos que aumentan la inflamación, que son los productos altamente industrializados, como comida chatarra, galletas, helados.
Si soy COVID positivo y me encuentro en período de lactancia, ¿debo suspenderla?
No, no debe suspenderla, debe amamantar a su hijo o hija con mascarilla.Texto: Francisca Siebert Muriel Solano Prensa UchileViernes 24 de abril de 2020