Este 4 de marzo se conmemora un nuevo Día Mundial de la Obesidad, fecha que busca generar una respuesta a esta verdadera crisis sanitaria que afecta especialmente a nuestro país. En esta oportunidad, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile publica un especial para comprender y prevenir esta enfermedad junto a distintas académicas y académicos.
“Todo el mundo tiene que actuar”. Este es el eslogan y la premisa que mueve este 2022 a millones de personas en los cinco continentes a conmemorar este 4 de marzo, el Día Mundial de la Obesidad. Tradicionalmente, esta efeméride consistía en una jornada de acción que buscaba una respuesta cohesionada e intersectorial a la crisis de la obesidad, pero hoy quienes convocan –la Federación Mundial de la Obesidad y sus miembros– escogieron este sencillo mensaje para, además de lo anterior, mejorar la comprensión, la prevención y el tratamiento de la obesidad en el mundo.
“La obesidad es un problema mundial y nos afecta a todos. Ochocientos millones de personas viven con la enfermedad y millones más están en riesgo de padecerla. Sabemos que las raíces de la obesidad son profundas y la única manera de avanzar es trabajando juntos. Por eso, pedimos que se actúe a nivel local, nacional y mundial”, asegura la Federación Mundial de la Obesidad. Según sus cifras, las consecuencias médicas de la obesidad tendrán un costo de más de un billón de dólares para el año 2025. Asimismo, se proyecta que la obesidad infantil aumente en un 60 por ciento en la próxima década, afectando a cerca de 250 millones de niños y niñas en 2030.
Nuestro país refleja esa realidad de manera preocupante. El Informe Mapa Nutricional JUNAEB reveló, en 2019, que un 52 por ciento de niños y adolescentes en prekinder, kinder, primero y quinto básico y primero medio presentaban sobrepeso u obesidad. La misma medición en 2020 mostró un “aumento sin precedentes de la obesidad, especialmente la obesidad severa”, con un 54,1 por ciento de los escolares chilenos con exceso de peso.
Los expertos aseguran que este alarmante incremento no es solo atribuible a la pandemia, pues no existe una política pública sólida para enfrentar este problema multidimensional. Porque, tal como lo explica la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Mundial de la Obesidad, esta enfermedad va más allá de una mala alimentación y poca actividad física, es causada por una variedad de factores, incluyendo factores biológicos, la salud mental, riesgos genéticos, medio ambientales, planes médicos y acceso a comidas altamente procesadas, entre otros.
Por otra parte, las personas con obesidad tienen mayor riesgo de padecer otras enfermedades crónicas como diabetes, hígado graso no alcohólico, resistencia a la insulina, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y ciertos cánceres. Más aún, la obesidad también puede traducirse en mayores complicaciones de COVID-19 y en un aumento al doble del riesgo de hospitalización, entre otros. Por eso, es vital la acción coordinada de todos los miembros de la comunidad, las personas que padecen obesidad y han luchado contra el estigma del peso, sus familias, los empresarios, profesionales de la salud, políticos y de los gobiernos para terminar con esta pandemia, declarada como tal por la OMS en 2010.
- "Día Mundial de la Obesidad" – Profesor Fernando Vio
- "La obesidad desde la ciencia básica" – Profesora Mariana Cifuentes
- "La obesidad acelera el envejecimiento" – Profesores María Paulina Correa y Christian González-Billault
- "Sueño y obesidad" – Profesores Patricio Peirano y Cecilia Algarín
Comunicaciones INTAViernes 4 de marzo de 2022
