Escuela de Temporada: la migración más allá de las cifras

Como parte de este encuentro de vinculación con la comunidad realizado por la U. de Chile, la Universidad Arturo Prat, UNAP, y la Ilustre Municipalidad de Iquique, las académicas María Emilia Tijoux y Marcela Tapia dialogaron junto a los participantes sobre uno de los tópicos centrales de esta actividad: las migraciones. Cuáles son las particularidades de este fenómeno en la Región de Tarapacá y cómo la movilidad impacta a la subjetividad de las personas, fueron algunos de los aspectos abordados en el encuentro.“La migración no solamente implica el traslado de extranjeros, implica también el traslado nuestro entre regiones. Lo que sí, la migración siempre implica recordar qué nos pasó, cómo nos sentimos, cuáles fueron los sentimientos, las emociones, las dificultades, los obstáculos que vivimos. Y al revés, las alegrías que tuvimos cuando nos cambiamos”. Con estas palabras de la profesora María Emilia Tijoux se dio inicio al tercer diálogo de la Escuela de Temporada “IQUIQUE SIN FRONTERAS - Diálogos sobre Migraciones, Feminismos, Ciencias y Culturas”, espacio en el que compartió la mesa con Marcela Tapia, académica de la UNAP.
Bajo el título de “Inmigrantes en Chile ¿Somos un país racista?”, docenas de persona llegaron hasta el Salón Tarapacá para compartir este espacio de conversación y reflexión moderado por la directora de Extensión de la U. de Chile, Ximena Póo.
Para la profesora Tijoux, coordinadora de la Cátedra Migraciones y Racismos Contemporáneos de la U. de Chile, la palabra migrante “no tendría por qué ser complicada: se trata de un hombre, mujer niño o grupo que se desplazan por distintas razones”, no obstante, la creación de una diferencia subjetiva “ha colocado a algunos en el lugar de la bienvenida y a otros no”, generando una distinción respecto a “quien sentimos lejanos y a quien sentimos cercano”.
“¿Qué nos hace ser como somos frente a una persona como para hacerla sufrir? ¿De dónde viene esa capacidad tan intensa de insultar, humillar, golpear y despreciar?”, se preguntó la profesora Tijoux, relevando la necesidad de “buscar ese temor al otro no en el otro, sino que en nosotros, en nuestra propia historia”.
Uno de los factores que contribuye en la generación de esa distinción, como agregó la directora del Instituto de Estudios Internacionales (INTE) de la UNAP, Marcela Tapia, es la idea de homogeneidad que caracteriza los discursos identitarios de nuestro país desde la conformación del Estado-Nación, en donde se produce un “nosotros” asociados a ciertas características que se constituyen como excluyentes.
Esto se expresa hoy en diferentes niveles como la contigencia política, la cotidianidad y en contradicciones como que “las fronteras están abiertas para las mercancías, para los grandes tratados, para los capitales, pero se cierran para las personas y en ese cierre se levanta un discurso muy potente que construye un sentido de amenaza del otro”.
Una mirada local a un fenómeno global
La Región de Tarapacá, relató la profesora Tapia, según datos del CENSO tiene la mayor proporción de extranjeros del país con un 14 por ciento de la población, de los cuales el 60 por ciento llegó entre el 2010 y el 2017. A nivel nacional, la estimación de población extrajera está por los 746 mil extranjeros, “muy por debajo de las cifras que había dado el gobierno meses antes”.
Según esa misma medición, el incremento de los flujos migratorios se da desde el 2010 a la fecha, con la movilidad de comunidades de la región latinoamericana. “Eso probablemente explica algunas percepciones respecto de los extranjeros porque dentro de este grupo los que aumentaron fueron personas de origen caribeño y sobre todo afrodescendientes, que varían de los grupos que habían llegado en los ‘90 que eran sudamericanos y transfronterizos”.
A nivel histórico, detalló Tapia, Iquique y Tarapacá en su conjunto, tienen una historia de migración de larga data. “No es un fenómeno nuevo para nosotros como región y desde ese punto de vista la novedad que han producido las migraciones desde el año '90 a la fecha tiene que ver también con que la dirección que han tenido los flujos ha sido hacia el centro”, evidenciando esta presencia y con ello provocando la emergencia de discursos de exclusión.
Así, una justificación planteada es “que en Chile siempre hemos tenido una migración europea. Ahora, en general, los datos señalan lo contrario. Lo datos siempre han dicho que la migración más importante ha sido sudamericana. Lo que sucede es que ha estado concentrada principalmente en el norte de Chile. Por lo tanto, ya partimos desde un supuesto que es erróneo”, destacó la investigadora de la UNAP, situación que ha consolidado imaginarios y con ellos predisposiciones para tratar y entender este fenómeno que hoy es parte de la agenda país.Texto: Francisca Palma Fotografías: Alejandra Fuenzalida Prensa U. de ChileJueves 24 de enero de 2019