Egresada UChile lucha por preservación legal y arqueológica diaguita

Paola González, arqueóloga y abogada de nuestro plantel, relata los resultados obtenidos tras una de las excavaciones más importantes de la historia de Chile en El Olivar, sitio arqueológico diaguita de la región de Coquimbo. La profesional relata cómo la confluencia de su formación en ambas carreras le ha permitido dirigir su trabajo en culturas precolombinas hacia la protección de lo "asentado en el pasado para mirar al futuro". A fines de septiembre de este año, se dieron a conocer los resultados de una de las investigaciones más grandes sobre el pueblo diaguita en el sitio arqueológico El Olivar, localizado en la Región de Coquimbo, un trabajo que se ejecutó desde diciembre del 2015 hasta mediados de 2017 y que permitió descubrir 11 tumbas dentro de una necrópolis ancestral. Paola González, arqueóloga y abogada de la Universidad de Chile, fue parte de este hallazgo que significó un nuevo hito para la arqueología chilena.
En función de su trabajo por la preservación de la cultura diaguita, Paola fue contactada para desarrollar la excavación de 332 metros cuadrados, una campaña donde participaron 70 profesionales, incluyendo 30 arqueólogos, 25 antropólogos físicos y 15 conservadores, además de los jornaleros. “Pudimos rescatar 220 cuerpos humanos, 56 camélidos articulados, 170 vasijas cerámicas, y actualmente montamos un laboratorio donde estamos logrando descubrimientos cada vez más maravillosos de la cultura diaguita”, relata la egresada de nuestro plantel.
Para Paola, estos hallazgos se acercan a su propia historia de descendencia diaguita y a sus intereses de investigación cultivados en la Universidad. Sus publicaciones han abordado los diferentes aspectos simbólicos e ideológicos del arte visual simétrico de este pueblo, estudios a los que ahora puede agregar la experiencia y el conocimiento del nuevo trabajo desarrollado en El Olivar. “Hoy estamos viendo un tramo temporal de 500 años, desde el 1000 D.C. al 1500 D.C., y representados en personas concretas. Estamos teniendo una visión nunca antes pensada de las comunidades diaguitas, y tenemos relevado en 3D cada uno de sus aspectos funerarios, además de otros elementos de punta que nos permiten una ventaja gigantesca para aprender”, asegura.
Importancia de la investigación arqueológica
En el marco de los cambios políticos y sociales que está viviendo Chile hoy, la investigadora cree que este campo debiese ser relevado más que nunca. Esta disciplina “nos está nutriendo con información relevante para el presente y uniendo la perspectiva ambiental. Para mí, la idea es que la gente se vaya encantando con su pasado y, de esa manera, aprendiendo. Ahí hay un deber de los organismos de enseñanza de transmitir este conocimiento a la comunidad, porque no puede seguir encerrada en congresos o en reuniones de especialistas, hay que hacer una labor de difusión urgente”.
Por otro lado, en relación a su perspectiva como abogada, cree que la Constitución que escribirá nuestro país debiese mirar a los más de 20 mil años de memoria indígena presente en nuestro país, instalando un “derecho a la memoria para generar una identidad fuerte y que nos permita mirar el futuro con una perspectiva asentada en nuestro pasado. Es urgente que el Estado se reconozca como plurinacional, considerando también la evidencia genética de que gran parte de la población chilena, transversalmente de clase social, tenemos un fuerte componente indígena. Por eso es necesario que Chile se encuentre con esta otra cara, que es una fuente de aprendizaje para el futuro”.
Protección cultural indígena
Trabajando como consejera del Consejo de Monumentos Nacionales entre los años 2004 a 2007, y de igual manera en sus trabajos posteriores, Paola ha buscado relevar la protección legal de las comunidades indígenas en Chile, juntando a todos los actores -públicos, privados y especialistas- para abordar el tema del patrimonio cultural en el marco de los contextos de inversión. Sus estudios de derecho y arqueología, le han permitido una esencia multidisciplinaria que le ha abierto el camino a desarrollarse en temas de legislación indígena y conservación del medioambiente. De esta manera, ha podido robustecer su formación en ambas disciplinas para lograr una mayor incidencia en las decisiones políticas.
"En los temas de pueblo indígena y patrimonio cultural me ha tocado asesorar y apoyar jurídicamente a las comunidades diaguitas, principalmente del Valle del Choapa, que se han visto muy impactadas por la mega minería. En ese sentido, he orientado mis investigaciones en la protección de los pueblos indígenas, de sus territorios, la aplicación del Convenio Internacional 169 (de derechos indígenas) y la ley indígena chilena 19.253 del año 1993", explica la egresada de la Universidad de Chile.
En este ámbito, según indica, aunque han existido avances en la protección de tierras y culturas indígenas, cree que aún se “está lejos de acoger todas las directrices y ordenanzas que tienen los tratados internacionales, como el convenio 169. Hay un desfase entre lo que protege la ley indígena chilena y lo que protegen estos tratados internacionales, entonces es un nodo que hay que aclarar para una protección efectiva, esa es una de las grandes tareas que veo en el derecho a futuro”, concluyó.Diego Espinoza ChacoffJueves 7 de octubre de 2021