Última Encuesta Nacional de Monitoreo Educacional en Pandemia, realizada por la Universidad de Chile y la Universidad Católica, reflejó que el 92 por ciento de los recintos escolares ya volvió a la presencialidad en septiembre y que el número de establecimientos municipales que abrió sus puertas creció significativamente respecto al mes anterior, llegando al 87 por ciento. Sin embargo, la asistencia presencial de los escolares sigue siendo baja y representa el 46 por ciento de la capacidad permitida. Igualmente, 7 de cada 10 directores piden ampliar la capacidad para recibir alumnos en las salas de clase.Cerca de 2 mil establecimientos escolares (el 21 por ciento de los colegios a nivel país) participaron en la última Encuesta Nacional de Monitoreo Educacional en Pandemia, estudio que hace un seguimiento mensual de la actividad de colegios y liceos del país. El trabajo, desarrollado por el CIAE de la Universidad de Chile, junto a la Escuela de Gobierno, el Instituto de Sociología y el Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica y al Ministerio de Educación, indagó en la situación escolar del país entre el lunes 20 y viernes 24 de septiembre.
Sobre la evolución en la presencialidad, la profesora de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, Susana Claro, señaló que “estamos alcanzando casi total apertura en el país gracias al rápido aumento en el sector municipal. Sin embargo, esta apertura no se está ofreciendo para todos los niveles. Todavía hay camino por recorrer para asegurar el acceso a educación presencial para todas las edades”.
Pese a que los colegios han vuelto mayoritariamente a la presencialidad, la encuesta revela que el 66 por ciento tiene restricciones de capacidad para poder recibir a todos los estudiantes y que 8 de cada 10 pueden recibir a entre 6 y 20 estudiantes por sala. Esto se traduce en que, si se usara toda la capacidad del establecimiento permitida según las restricciones sanitarias, solo podría asistir al mismo tiempo un 55 por ciento de la matrícula agregada de los establecimientos abiertos.
Por otro lado, aún solo asiste el 46 por ciento del total de estudiantes que los establecimientos pueden recibir de acuerdo a la capacidad permitida, con una significativa diferencia por dependencia: en los particulares pagados la asistencia llega a un 75 por ciento de la capacidad máxima; en los establecimientos de los Servicios Locales de Educación a un 47 por ciento; en los particulares subvencionados a un 43 por ciento; y en los municipales la asistencia llega a 38 por ciento de la capacidad.
“La asistencia promedio está por debajo del aforo permitido por cada establecimiento, lo que da cuenta de que sigue habiendo un porcentaje muy alto de la población que -a pesar del proceso de vacunación- sigue viendo con desconfianza el enviar a sus niños y niñas al colegio. Construir esas confianzas es un desafío, que tiene que ser prioridad nacional y al interior de cada sostenedor y de cada establecimiento”, sostiene Juan Pablo Valenzuela, investigador del CIAE de la Universidad de Chile.
Los directores y directoras consultados reportan que la principal causa detrás de la baja asistencia son las aprehensiones por parte de los apoderados y estudiantes respecto de contagiarse, pero les preocupa continuar ofreciendo educación en turnos para cumplir con las restricciones y medidas de cuidado. Por esto, el 76 por ciento pide aumentar la capacidad permitida para el establecimiento para recibir mayor cantidad de estudiantes simultáneamente. Además, 7 de cada 10 directores cree que con la vacuna a niños la asistencia mejorará.
¿Cómo se construyen las confianzas? Valenzuela cree que no hay una bala de plata: “Hay que trabajar a distintas escalas. Un elemento importante es reiterar el mensaje de que los colegios son lugares seguros. Segundo, transmitir la importancia de la presencialidad, porque los aprendizajes están mediados por la presencialidad y esto tiene que ver no solo con lo cognitivo, sino con lo socioemocional”. Agrega, por otra parte, que “a nivel de sostenedor, es necesario transmitir que los protocolos están funcionando, generar prácticas colaborativas entre los colegios de cada territorio sobre qué funciona; y es muy importante el rol de cada establecimiento, puesto que cada uno sabe qué funciona y cuáles son los requerimientos de su comunidad”.
Se mantienen actividades remotas
Asimismo, el estudio da cuenta de que un 87 por ciento de los establecimientos mantiene las clases remotas y que un 81 por ciento mantiene actividades híbridas. La encuesta reflejó también que del 8 por ciento de establecimientos que no abrieron durante la semana de la aplicación de la encuesta, el 76 por ciento espera reabrir durante octubre, mientras que aún un 12,5 por ciento dice no tener planes de abrir o que definitivamente no abrirán durante lo que queda de año.
"Estamos preguntando desde ahora, cada mes, cuál es el desafío más importante que identifican como director o directora. En esta medición vimos que existe una preocupación por trabajar la confianza de las familias, por la asistencia y por mantener protocolos. El mes pasado había mayor preocupación por las brechas de aprendizaje, en especial con aquellos estudiantes que han perdido todo contacto con el establecimiento, que se mantiene muy alto”, explicó Susana Claro.
Además, hay casi 5 por ciento de estudiantes con quienes los establecimientos no han logrado ninguna vinculación. “Si extrapolamos ese dato al total de estudiantes, son más de 170 mil escolares con los cuales los colegios no están haciendo contacto a nivel presencial ni a distancia. Tenemos que redoblar los esfuerzos, porque ese grupo de estudiantes es el de mayor riesgo de desertar del sistema educativo y generalmente siempre son los más vulnerables”, añade Valenzuela.Comunicaciones CIAEMartes 2 de noviembre de 2021
